Carta a Juan Alvarez Guerra (1835)

La escribe Somoza para recomendar a Vicente Santiago de Masarnau:

    Sr. D. Juan Alvarez Guerra

    Piedrahita 20 de Junio de 1835

    Amigo mío: me tomo la confianza (sin pedir a V. perdón) de hablarle en favor de mi amigo el Sr. de Masarnau, que como puede V. ver, parece será propuesto para la cátedra de Química del Conservatorio de Artes. Creoq ue ni como profesor, ni como ciudadano carece de mérito. Por de contado, en cuanto a hombre de probidad i honor me atrevo a quedar responsable.

    Siento haver molestado a V. tan pronto, pero al fin presentar un amigo a otro amigo, pretensión es de mejor aire que cualquiera otra solicitud personal.

    Es de V. sincero amigo

    José Somoza

    No esigo que V. se ocupe en contestarme a esta

Archivo Histórico Nacional, Diversos, legajo 8, nr. 643. La carta procede de la colección Sanjurjo.

Una carta su ahijada de José Somoza (1843)

Esta carta que publico es inédita. Posiblemente esté dirigida a Ramona:

    Piedrahita, 23 de septiembre de 1843

    Querida a(h)ijada: remito a usted esa Aria que tiene para mí, i tendrá para usted, la recomendación de estar (h)echa en memoria de mi hermana i además para que pueda usted comparar la letra de mi traducción con la del original.

    El compositor de la música de toda la ópera que es Don Blas Sánchez Egido se (h)a prestado a ponerla separada para usted a ruego mío.

    Este Blas, que a más de músico, es honrado y bueno, puedo decir que es hijo de esta casa pues su madre fue ama de gobierno nuestra. Su abuela lo fue también en casa de mis padres y su bisabuela en fin, fue la que crió a mi hermana para señas que la Duquesa de Alba ecahara en cara a mi hermana cuando reñía con ella que había mamado la lecha de la señora Catalina que la dormía arpando.

    ¿Sabe usted de quién es primo? De la hija del Contador de Aranjuez que viva la casa por cima de la de usted.

    Que sabe música no tiene duda por confesarlo así los profesores que nunca adulan a los de su oficio. Fue a Madrid a los 11 años y ha seguido la carrera hasta los 28 que tiene de edad. Comenzó el solfeo a los 11 con Moreno, el director del Taetro. A lso 15 con Sidón el de la Capilla ?¿ la composición y piano, hasta los 19 que murió Sidón. Siguió con Córdoba en el piano y en el canto con Rear hasta que dos años hace vino a Salamanca de Maestro del Liceo. !Quién sabe si en dicha ciudad sucederá en mérito al difunto célebre Ouyague! Ya se semeja a él en dos cosas: en no ser apto para nada más y en haber vivido con 400 ducados. Pero no quiere seguir porque dice que no puede estudiar los progresos de su arte y quiere huir a Madrid a dar lecciones o aunque sea a afinar pianos porque como soltero le es indiferente el más o el menos de renta.

    Le verá usted el mes que viene y por eso mando toda esta relación del buen don Blas.

    Es de usted y del ahijado su padrino que quiera usted

    José Somoza

Archivo Histórico Nacional, Diversos, légajo 8, nr. 643. Colección Sanjurjo.

Somoza y la poesía cívica

María Cristina juró la Constitución el 18 de junio de 1837. Nicomedes Pastor Díaz escribió unos cuartetos al respecto, que el Ministro de Gobernación (Pío Pita Pizarro) llevó a la Reina al día siguiente (se ha hablado de amores entre la Reina Ma. Cristina y Nicomedes Pastor Díaz).

José Somoza -que estaba en Madrid en junio de 1837- le dedicó un soneto (Gaceta de Madrid). Hasta donde sé, es inédito:

    A la jura de la Constitución por S. M. la Reina Gobernadora en 18 de junio de 1837
    SONETO dedicado a la Milicia Nacional de Madrid

    Yo vi a CRISTINA en el solemne día
    Que cual REINA la ley del bien juraba,
    Donde senda de flores la guiaba,
    Y aura de bendiciones la seguía.

    El beso de Dione aparecía
    En su boca gentil, si saludaba
    Al pueblo que por madre la aclamaba
    Y de amor homenage la ofrecía.

    Salve, !y que el cielo en maldición confunda
    Al infractor del pacto soberano,
    Del trono y de la ley firme cimiento!

    Entre la madre de ISABEL SEGUNDA
    Y el Presidente del honor hispano,
    Un ángel escuchaba el juramento.

También José Mor de Fuentes publicó unos versos alabando a la Reina en El Vapor de Barcelona (12 junio 1833).

José Somoza dedica también un “Soneto dedicado a la Milicia Nacional de Madrid”